Twitter en el aula de segundas lenguas

Twitter en el aula de segundas lenguas
Sigo recuperando textos que se habían quedado sin publicar en este blog y ahora le toca al turno al artículo que escribí para el monográfico Twitter en la enseñanza y aprendizaje del español, editado por Roberto Cuadros y Javier Villatoro, Digitalingua, 2014.

El artículo lleva por título Twitter en el aula de segundas lenguas: el desafío de una gramática digital propia.

En este trabajo busco una definición del entorno necesario para el uso de las redes digitales como espacios de adquisición de una segunda lengua, estableciendo unos criterios fundamentales para alcanzar adecuadamente los objetivos de aprendizaje necesarios.

Dentro de este contexto se analiza la naturaleza comunicativa de Twitter, de marcado carácter fragmentario y con un fuerte componente síncrono, así como los diferentes perfiles de usuarios/aprendices que nos podemos encontrar a la hora de usar este espacio como red de aprendizaje.

De igual modo en este trabajo se establecen las pautas necesarias para planificar una actividad significativa usando Twitter en el aula de segundas lenguas.

El artículo se puede descargar en PDF en este enlace.

Créditos de la imagen de este artículo: Garrett Heath.

Please follow and like us:

Actividades digitales significativas

Hace unos días salió en la revista Mosaico mi artículo Aprendizaje en red y actividades digitales significativas:

Cada día cientos de miles de personas abren su perfil en Facebook, suben un vídeo a YouTube o hacen uso de un artículo de Wikipedia. La red social ha entrado con fuerza en nuestra vida diaria para cambiar la manera en la que nos comunicamos y nos relacionamos con nuestro entorno. De hecho, ha modificado claramente nuestro entorno. Una red participativa, centrada en el usuario, nos da la oportunidad de establecer la digitalidad como nuestro horizonte personal, laboral o educativo…

Puedes seguir leyendo el resto del artículo en PDF en este enlace.

Créditos de la imagen del artículo.

Please follow and like us:

Bitácora y las actividades significativas

nube de etiquetas BitácoraYa está en las librerías la nueva apuesta de la editorial Difusión en el campo de los materiales para la clase de español lengua extranjera. Bitácora, como se ha llamado el proyecto, cuenta con el mismo equipo de trabajo que Gente, lo que significa tener detrás a tres profesionales del mundo del español con una trayectoria impecable: Neus Sans, Ernesto Martín Peris y Agustín Garmendia.

Hace unos días tuve la suerte de asistir a la presentación que Neus Sans hizo para el equipo de la editorial, lo que me permitió conocer de primera mano los criterios de selección de materiales y de planificación de actividades y, sobre todo, el concepto de aprendizaje de una segunda lengua que subyace en el trabajo de los tres autores.

La presentación comenzó con una serie de metáforas sobre la clase de idiomas (como un viaje, un ecosistema, una cocina). El grupo estaba de acuerdo en que el aula es una sala de lectura y de escucha guiada, de manera que el material y el profesor “acompañan” en la recepción y el procesamiento del input. Junto a esta comparación aparecieron otras como:

  • la clase es una sala de ensayo de la comunicación,
  • la clase es un laboratorio y un taller donde analizar y experimentar,
  • la clase es una ventana abierta al mundo o, mi favorita,
  • el aprendizaje de un idioma es un viaje personal, el manual es su bitácora, el profesor un buen capitán.

A partir de este momento Neus se dedicó a responder a tres preguntas fundamentales:

¿Cómo aprendemos una lengua?

  • De forma personal, basándonos en experiencias previas, motivaciones, perfil intelectual, emocional, cultura de aprendizaje, expectativas. Es decir, según nuestras motivaciones personales y desde nuestra identidad.
  • A partir de textos, especialmente de aquelos que nos interesan, por lo que es importante luchar contra la banalidad del input al que se ve expuesto el alumno. En este sentido los textos de Bitácora siempre tienen un aspecto cultura, en los que la cultura no es el premio final, sino que sirve como criterio de selección de propuestas representativas de la vida cotidiana. De igual modo, los textos deben ser interesantes también para los nativos.
  • Participando en interacciones significativas, ensayando la comunicación. El potencial de comunicación de una actividad no está relacionado, de este modo, con su complejidad formal.
  • Ensayando a partir de modelos, de formas fijas, de fragmentos de lengua que dan lugar a la comunicación real. Los andamiajes son recuresos lingúisticos o segmentos de lengua que se da al alumno para crear su propio discurso.
  • Saliendo al mundo: la clase es una ventana, un trampolín, el profesor es el guía.
  • Observando y reflexionando sobre el sistema, de ahí a necesidad de una agenda de aprendizaje.
  • Con una actitud reflexiva desde el plurilingüismo de nuestras aulas.
  • Más y más rápido desarrollando estrategias y siendo aprendices autónomos.
  • En espiral, por eso la necesidad de crear unidades escala, para retomar lo que se ha visto.

¿Qué debemos aprender?

Los contenidos en Bitácora muestran una nueva relación entre gramática y léxico. Tradicionalmente el vocabulario se ve como algo más difícil de sistematizar, pero si se analizan producciones de alumnos, la mayor parte son errores léxicos. De ahí la importancia de centrar el aprendizaje de una lengua desde este punto de vista.

Además, el léxico tiene muchísimas connotaciones culturales, lo que permite un aprendizaje expandido y contextualizado. En este sentido, las entradillas con nubes de vocabulario cumplen un objetivo primordial: evocar conocimientos del alumno, función que comparten con los vídeos de contextualización de cada unidad.

¿A qué llamamos actividades significativas?

  • están contextualizadas a través del material de entrada
  • se basan en la cooperación de los aprendices
  • se centran en el significado
  • cuentan con un reto común extralingüístico
  • generan texto y, por lo tanto, discurso
  • tienen un significado personal
  • generan un resultado imprevisible
Please follow and like us:

¿Qué es una tarea digital colaborativa?


Aprovechando que la editorial Difusión ha dado el pistoletazo de salida de su nuevo método (Bitácora) me gustaría repasar, aunque sólo sea someramente, el concepto de tarea con el que hemos trabajado en los últimos años y que tanto se discutió en su momento, al menos en ambientes académicos. Aunque parezca mentira, aún no hemos sido capaces de ponernos de acuerdo en qué es una tarea y qué no lo es y en este sentido el MCER es intencionadamente ambiguo cuando insiste en que

la realización de una tarea por parte de un individuo supone la activación estratégica de competencias específicas con el fin de llevar a cabo una serie de acciones intencionadas en un ámbito concreto con un objetivo claramente definido y un resultado específico (las negritas son mías).

Por su parte Ernesto Martín Peris en ¿Qué significa trabajar con tareas comunicativas? (2004) mantiene que las tareas:

  • proponen la ejecución de una actividad-eje, que requiere el uso de la lengua,
  • crean un contexto en el que adquieren su significado todas las formas lingüísticas que se utilicen,
  • facilitan la actualización de procesos de uso reales,
  • se realizan mediante la cooperación e interacción de los alumnos,
  • se estructuran en fases y pasos sucesivos e interrelacionados y por criterios de orden pedagógico y
  • tanto sus contenidos como sus resultados son abiertos.

Este acotamiento está bastante cercano al planteamiento de seis puntos que Rod Ellis propuso en Task-based language learning and teaching (2003) que insiste en que las tareas:

  • conllevan un plan de trabajo,
  • integran las destrezas,
  • se centran en el significado,
  • parten de un uso real de la lengua,
  • activan procesos cognitivos y
  • se basan en un producto final comunicativo.

¿Cómo se adaptan estas propuestas a la acción digital? ¿son de diferente naturaleza las tareas en red? ¿o en realidad nos encontramos con la misma estructura en un nuevo ecosistema comunicativo?

En resumen ¿cuáles son, en tu opinión, las características fundamentales de una tarea digital colaborativa?

Créditos de la imagen. Este post aparece conjuntamente en franherrera.com y en Encuentro Práctico Barcelona 2010.

Please follow and like us:

Haciendo la compra con Carritus

Carros de la compra

En las últimas semanas, algunos de los blogs de análisis de tendencias y tecnología se han hecho eco de la aparición de un nuevo servicio de comparación de precios online: Carritus. Presentado así no parece que sea un proyecto especialmente innovador, pero teniendo en cuenta lo bien que hace su trabajo y todas las posibilidades extra que despliega, vale la pena que nos detengamos un momento para echarle un vistazo con más profundidad.

Para empezar, vemos que los creadores definen su propio producto como un portal gratuito de comparación de cestas de la compra y, al mismo tiempo, se declaran independientes de las empresas propietarias de los supermercados.

En pocas palabras, Carritus te permite hacer la compra desde cualquier parte, comparando los precios de los productos siempre en el área más cercana según tu código postal. Además la página te ofrece un planificador de menús que te da la oportunidad de organizar la actividad gastronómica según diferentes variantes (por días, por el número de personas, por precios, por necesidades alimenticias). Lo único que he echado en falta ha sido una mayor imbricación con las redes sociales para compartir los resultados cómodamente en Facebook o Twitter.

A mí me parece que, independientemente de la utilidad evidente para organizar tu cesta diaria, Carritus nos ofrece la oportunidad de crear diferentes tareas para que los aprendientes puedan trabajar con el vocabulario y las estructuras relacionadas con el tema, llevando a la práctica actividades que el alumno va a tener que poner en juego en la vida real. Se me ocurren a bote pronto unas cuantas:

  • Hacer la compra de la semana en parejas o minigrupos.
  • Buscar el precio más bajo para un producto en concreto.
  • Organizar la compra para una ocasión especial (una fiesta de cumpleaños, una barbacoa, cena de Navidad).
  • Calcular lo que nos costaría preparar un plato según receta.
  • Preparar el menú del piso que compartimos (usando el planificador).

¿Y a ti? ¿se te ocurren algunas tareas más para plantear en tu clase con Carritus?

Créditos de la imagen.

Please follow and like us:

¿Dónde has puesto tu tarea?

Tareas digitales colaborativas
Creo que el mayor problema que me encuentro siempre en los talleres sobre tecnología en el aula de segundas lenguas es el síndrome de los árboles tecnológicos y el bosque didáctico, que se resume en pocas palabras en un subidón de adrenalina digital que te impide ver que tu trabajo consiste simple y llanamente en planificar una tarea eficaz y significativa.

Es por eso que muchos participantes proponen actividades sobreactuadas tecnológicamente: un wiki para crear un blog con un perfil de Facebook que lleve un podcast y un canal de YouTube. Este ejemplo puede parecer exagerado, pero es más habitual de lo que parece.

Para centrar la cuestión lo que normalmente les pido a los alumnos de mis cursos de formación es que se mantengan dentro de la charla digital que ya existe o que abran, si quieren, nuevos canales, pero que sean realistas. Abrir un blog sólo para la clase no da mucho de sí, pero participar en los comentarios de un blog, de un podcast o de cualquier otra plataforma social sí que mete de cabeza a los estudiantes de español (o de otra lengua) en una conversación ya en marcha.

Por eso la cuestión no es si tu tarea es digital o no, más bien es si las has puesto en el sitio adecuado: dentro o fuera de la gran conversación.

Please follow and like us: